RESPUESTA AL CASO ANTERIOR DE AMANDA. NO PUEDO COMENTAR SU PUBLICACION.
Hola Amanda, encontré esta informacion que me pareció interesante. Escribí de que se trata el estrés del cuidador y al final adjunte algunas recomendaciones para mejorar la calidad de vida de un cuidador.
El estrés del cuidador se debe a la tensión emocional y física producida por cuidar de otra persona. Los cuidadores tienen niveles de estrés mucho más altos que las personas que no son cuidadores.
Cuidar de un enfermo supone en muchos casos una notable fuente de estrés, ya que el cuidado implica una gran cantidad de tareas y servicios al enfermo. El desempeño este rol no está exento de costes personales, laborales, familiares, pareja, salud, ocio y tiempo libre. Es frecuente que los cuidadores presenten depresión, deterioro de su salud, ansiedad y consumo de psicofármacos.
Además de los problemas físicos y emocionales, el cuidador principal experimenta importantes conflictos y tensiones con el resto de los familiares. Conflictos familiares que tienen que ver tanto con la manera de entender la enfermedad y las estrategias que se emplean para manejar al familiar, como con tensiones relacionadas respecto a los comportamientos y las actitudes que algunos familiares tienen hacia el mayor o hacia el propio cuidador que lo atiende. Es frecuente el desacuerdo del cuidador principal con el grado de interés y atención que presta al paciente el resto de los miembros de la familia. Las relaciones conyugales se ven afectadas en un 70% de los casos y las relaciones con los hijos en un 50% de las ocasiones. Los problemas del cuidador principal con el resto de los familiares es una fuente de tensión habitual que genera un malestar importante. Tener un familiar mayor que necesita ayuda suele desencadenar antiguos conflictos familiares o crear otros nuevos. Uno de los problemas más importantes de los cuidadores, es el sentimiento de soledad y de incomprensión, incluso con sus familiares más cercanos. En vez de ser apreciado, estimulado y comprendido, es criticado y no recibe apoyo del grupo familiar.
Por todo lo dicho anteriormente, el cuidado informal de una persona mayor dependiente se relaciona con la aparición de numerosos problemas de diversa índole. De hecho, la atención de un mayor dependiente condiciona al cuidador con tal intensidad que hace que se les llegue a denominar víctimas o pacientes ocultos. Unos cuidadores tan afectados que pueden llegar a experimentar en numerosas ocasiones un deseo creciente de institucionalizar a su familiar. Toda esta problemática se hace especialmente patente en los cuidadores de enfermos de Alzheimer o de algún otro tipo de demencia.
Tomar medidas para aliviar el estrés del cuidador ayuda a prevenir problemas de salud. Asimismo, cuidarse a uno mismo ayuda a cuidar mejor a nuestro ser querido y a disfrutar de las satisfacciones que puede ofrecer ese cuidado.
Sugerencias para ayudar a prevenir o manejar el estrés del cuidador:
-Aprender formas de ayudar mejor: Algunos hospitales ofrecen clases que pueden enseñar cómo cuidar a alguien que padece de cierta enfermedad o lesión.
-Encontrar recursos disponibles para cuidadores en tu comunidad: Muchas comunidades cuentan con servicios diurnos de cuidado de adultos o servicios de relevo para darle un breve descanso de sus deberes al cuidador principal.
-Pedir ayuda y aceptarla: Hacer una lista de las formas en las que otros pueden ayudar. Deja que quienes te ayudan elijan qué desean hacer. Por ejemplo, alguien puede sentarse con la persona que cuidas mientras tú haces un mandado. Alguien puede ofrecerse a hacer las compras en tu lugar.
-Unirse a un grupo de apoyo para cuidadores: Buscar un grupo de apoyo para cuidadores general o un grupo con cuidadores dedicados a alguien con la misma enfermedad o discapacidad de tu ser querido. Se puede compartir anécdotas, recibir sugerencias para el cuidado del paciente y obtener el apoyo de otros que enfrentan los mismos desafíos.
-Organización: Hacer listas de tareas y establecer una rutina diaria.
-Tener tiempo para uno mismo: Mantenerse en contacto con familiares y amigos.
-Cuidar la propia salud: Encontrar tiempo para realizar actividad física la mayoría de los días de la semana, elegir alimentos saludables y dormir lo suficiente.
-Consultar al médico para hacerte chequeos con regularidad: Recordar decirle al médico o enfermero que eres un cuidador. También cuéntale cualquier síntoma de depresión o enfermedad que puedas tener.